Diario de un feo

Septiembre de 1982: Hoy cumplo cinco años. Mi mamá contó que cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi papi: “Hicimos todo lo que pudimos pero lamentablemente salió vivo”
6 de Junio de 1987: Hoy mi madre me confesó que nunca me dejo mamar sus senos porque no me quería lo suficiente, sólo como a un amigo.
12 de noviembre, 1988: Hoy fui secuestrado. Los secuestradores me cortaron un dedo y se lo enviaron a mis padres para pedir recompensa. Mi padre les contestó que quería más pruebas.
25 de Diciembre, Navidad de 1988: Hoy me di cuenta que mis padres me odian. Me regalaron un juguete para que lo use en la bañera: una plancha eléctrica.
Día del Padre, 1989: Le regalé una cartera y una foto mía a mi papá. Tomó la cartera, la abrió… y prefirió dejar la foto que venía dentro de la cartera.
En un día de Feria, 1990: Hoy me perdí entre la gente. Le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó: “No lo sé muchacho, hay un montón de lugares donde pudieron haberse escondido”.
30 de Agosto, 1993: Hoy murió mi padre. Su último deseo antes de morir fue que me sentara en sus piernas. Lo condenaron a la silla eléctrica.
3 de febrero, 1996: Hoy renuncié de mi primer trabajo. Era en una tienda de animales. La gente no paraba de preguntarle al dueño cuánto costaba el gorila.
14 de febrero, día de los Enamorados, 1996: Hoy me llamó una chica a mi casa y me dijo: “Es día de los enamorados. Ven a mi casa, no hay nadie”. Cuando llegué… no había nadie.
15 de abril, 1998: Hoy es el día de mi boda. Estoy muy feliz. Espero que mi esposa la esté pasando bien. Está en Londres, de luna de miel, con su jefe.
26 de abril, 1998: A mi esposa le gusta mucho hablar conmigo después del sexo. Hoy me llamó a casa desde un motel.
27 de abril, 1998: No aguanto la infidelidad de mi mujer. Hoy intenté suicidarme, y me tomé un frasco entero de aspirinas. Me llevaron al hospital, y el doctor me dijo: “Para que no le vuelva a pasar, tómese una cerveza con aderezo de cianuro”.
28 de abril, 1998: Me llevaron a un psiquiatra. Me dijo que yo estaba loco. Le respondí que quería escuchar una segunda opinión. “De acuerdo, además de loco, usted es muy feo”.
4 de mayo, 1998: Me iba a suicidar tirándome desde la azotea de un edificio de 50 pisos. Enviaron a un sacerdote a darme unas palabras de aliento. Sus palabras fueron: “En sus marcas, listos…
(Lic. Soraya B. Avila M.)